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Ya hace unos cinco años se terminaron estas dos intervenciones en Asturias: Las restauraciones de San Miguel de Lillo y San Salvador de Valdediós.

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La Alfarería Juan Núñez Tenorio ha contado con la colaboración de INNOVARCILLA para el desarrollo de las tejas, ímbrice y tégula, fabricadas para la restauración del Conventín (San salvador de Valdediós) y San Miguel de Lillo. El Centro Tecnológico de la Cerámica de Andalucía, ubicado en la localidad jiennense de Bailén, ha prestado su colaboración para ayudar a dicho artesano en el cumplimiento de los distintos requisitos necesarios de las tejas cerámicas, sobre todo en lo que a sus propiedades físicas más relevantes se refi ere, como la resistencia mecánica a flexión, la permeabilidad al agua y la resistencia al hielo de dichas piezas. De hecho, se ha utilizado una pasta cerámica especial, cuyas propiedades permitirán tanto el adecuado comportamiento de las piezas como su envejecimiento superfi cial posterior con el paso tiempo, que proporcione a dicha construcción un aspecto exterior similar al original.

puedes descargar el PDF con la información de estas tejas aquí

Han pasado cincuenta años desde la construcción del edificio Girasol, un conjunto de viviendas considerado como una de las diez edificaciones modernas más representativas a nivel arquitectónico de la ciudad de Madrid. Diseñado por el arquitecto José Antonio Coderch y ubicado en pleno barrio de Salamanca, Girasol destaca principalmente porque es capaz de aprovechar al máximo la luz diurna gracias a un giro en el eje de cada vivienda, orientadas hacia el mediodía, que Coderch calculó en función de las posiciones favorables y desfavorables del sol a lo largo del día y del año. De ahí el nombre del edificio y que se considerara una de las edificaciones más innovadoras de su época.

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Desde el pasado mes de mayo y bajo la dirección del arquitecto madrileño Javier Galante, se está llevando a cabo una respetuosa rehabilitación de la fachada que presentaba desde hace tiempo el problema del desprendimiento de sus famosas plaquetas cerámicas colocadas en posición vertical. Esta posición favorecía la erosión de la junta de mortero por el agua de lluvia hasta dañar la capa adhesiva, que iba perdiendo progresivamente su capacidad para soportar las plaquetas.

Teniendo en cuenta las características de Girasol y su rehabilitación, Flexbrick® ha desarrollado una solución novedosa tras un largo periodo de investigación y pruebas en taller. Se trata de un nuevo sistema de aplacado con sistema de fijación mixto adherido y atornillado sobre soporte que ofrece resistencia, seguridad, rapidez de colocación y una gran durabilidad.

Aplacado con fijación mixta: pasta adhesiva + tornillos

Este nuevo sistema de aplacado Flexbrick®, que se puede aplicar tanto en obra nueva como en rehabilitación, resuelve uno de los problemas habituales en los aplacados tradicionales: el desprendimiento de las plaquetas y la aparición, en consecuencia, de humedades. Para ello Flexbrick®, siguiendo el patrón a rompejunta que presentaba la fachada original, suma a la fijación tradicional con adhesivos un dispositivo de tacos y tornillos que anclan la malla de acero del tejido al muro soporte. Como las plaquetas están trenzadas a esta malla se garantiza su seguridad ante desprendimientos aunque fallara la pasta adhesiva. Según está concebido, las piezas con este sistema se pueden adaptar a las necesidades de cada proyecto: elegir el patrón de dibujo y la posición de la pieza (ya sea horizontal o vertical), el color de las plaquetas e incluso el tipo de material, ya sea cerámica, madera, cristal, etc. Este novedoso sistema de aplacado adherido y atornillado resulta además muy competitivo en cuanto a costes, en comparación con otras soluciones.

El tejido cerámico Flexbrick

Es una creación del arquitecto barcelonés Vicente Sarrablo, director del Área Técnica y de la Cátedra Cerámica de Barcelona en la Escuela de Arquitectura de la Universitat Internacional de Catalunya. Desarrollado por dos compañías en la industria cerámica en España –Piera Ecocerámica y Cerámica Malpesa-, Flexbrick, es un sistema industrializado basado en láminas flexibles con elementos cerámicos, metálicos, vidrio, madera y otros para la creación de pavimentos, revestimientos y estructuras laminares ligeras.

El tejido cerámico agiliza la construcción y abre un nuevo abanico de posibilidades para los sistemas arquitectónicos de revestimiento en seco. Permite “vestir” fachadas, tejados, plazas, etc. Los arquitectos pueden personalizar su diseño en función de las necesidades de cada proyecto. Entre los estudios de arquitectura que han utilizado Flexbrick en algunos de sus proyectos destacan: Archikubik, Blur Arquitectura, Michèle&Miquel, Pich Architects, PMMT, TDB Arquitectura y LG Arquitectos, entre otros.

Más información: www.flexbrick.net

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Miguel Fisac (1913-2006) construyó varias obras en los años 50 con un ladrillo de su invención: el “ladrillo con ceja” que protegía la junta horizontal por la geometría especial de la pieza. Recientemente se llevó a cabo la rehabilitación del Centro de Investigaciones Biológicas del C.S.I.C.

Un ejercicio de restauración de la fachada, que devuelve la textura y el juego de luces y sombras que este ladrillo (se ha vuelto a comercializar) facilita.

La obra fue ampliamente publicada en conarquitectura 29, y de ése número recuperamos un interesante texto del profesor José Manuel López-Peláez

LO QUE FISAC APRENDIÓ DE ASPLUND
El Centro de Investigaciones Biológicas del C.S.I.C.

En el año 1949 el Consejo Superior de Investigaciones Científicas encargó a Miguel Fisac la construcción en Madrid del Centro de Investigaciones Biológicas para los Patronatos Cajal y Ferrán. Desde la finalización de su carrera, siete años antes, ya había realizado otros proyectos para la misma institución pero, en este caso, la necesidad de obtener información específica sobre la estabulación de animales de experimentación le permitió viajar por Europa y visitar otros centros especializados en el programa que debía resolver.

Este era un momento decisivo para Fisac, quien no estaba demasiado satisfecho con el camino iniciado en sus proyectos anteriores los cuales oscilaban entre una interpretación del lenguaje clásico y la influencia de arquitecturas populares. Como el propio arquitecto reconoce, su contacto con el Movimiento Moderno a través del estudio de diversos ejemplos tampoco satisfacía su búsqueda de cómo se debía hacer arquitectura, de manera que la utilidad y la construcción fuesen cuestiones primordiales. Con su actitud crítica y enormemente empírica se negaba a aceptar lo que entendía como traslación a la arquitectura de determinadas “plásticas pictóricas” propias de la modernidad.

El viaje por el norte de Europa, sobre todo a Suiza, Dinamarca, y Suecia, le permitió entrar en contacto con formas de construir enormemente precisas y alejadas de las “frivolidades plásticas” del Movimiento Moderno, tal como las denominaba Fisac. Durante su estancia en Estocolmo, a la que se ha referido muchas veces, pudo visitar los Laboratorios Bacteriológicos del Estado, directamente vinculados con el objetivo de su encargo, y la Biblioteca Municipal, ambas obras de Erik Gunnar Asplund que había fallecido nueve años antes. Pero, como el mismo Fisac reconoce, ni una ni otra le interesaron especialmente.

A su paso por Gotemburgo, camino de Copenhague, Fisac había previsto la visita a la Ampliación de los Tribunales, otra obra de Asplund finalizada en 1937, y allí encontró algo que llevaba buscando mucho tiempo: la forma de enlazar la arquitectura neoclásica y la contemporánea en un ejemplo concreto construido “con sensibilidad pero sin concesiones”. Tal como Fisac lo relata podría pensarse que la referencia a este edificio es literal, que le interesaba especialmente la construcción y los detalles, la madurez con que esta propuesta hacía posible un espacio socialmente integrado sin renunciar a su calidad indudable. Pero quizá el arquitecto había llegado a una conclusión más profunda, a la clave que le permitía evolucionar desde su propio clasicismo hacia otra arquitectura coherente con el tiempo. De tal forma que intuir la posibilidad de vincular tradición y modernidad le iba a permitir pensar los proyectos desde una actitud realmente contemporánea.

La obra del Centro de Investigaciones Biológicas finalizó en 1952 y el edificio construido nos permite apreciar algunas de las consecuencias que había tenido la reflexión de Gotemburgo. Fisac organizó el programa en tres partes: dos edificios gemelos, en los que situaba los laboratorios, y una torre para la estabulación de los animales de experimentación. Los bloques se apoyan físicamente sobre las alineaciones de las calles, y se abren en su basamento para crear los accesos dejando ver el jardín interior que se forma entre ellos. Sin embargo, su independencia funcional no impide que estos bloques se enlacen, formando un sólo edificio adaptado formalmente a la confluencia de las dos vías colindantes. Se puede entender así la propuesta adscrita al bloque moderno, en cuanto a su orden estructural pero, al mismo tiempo, se supedita al trazado urbano según las pautas de la arquitectura tradicional

El orden clásico sigue presente en la sensible disposición de huecos desplazados ligeramente entre las líneas de imposta, y su cuidada modulación, pero las paradojas que el edificio presenta en sus disposiciones axiales y simetrías por compensación, así como el carácter global de su arquitectura se sugiere una actitud distinta del arquitecto respecto a sus obras anteriores.

La intensidad de los detalles en la Ampliación de los Tribunales, que sin duda fascinó a Fisac, también le llevó a buscar soluciones no convencionales para su proyecto en un momento en que el catálogo nacional de materiales era especialmente pobre. Así, por ejemplo, rediseñó las ventanas de los bloques laterales a partir de una patente sueca. Estas piezas, de proporción vertical, basculantes de eje horizontal, y realizadas con madera pintada de blanco, tenían doble acristalamiento con una persiana situada entre las dos láminas de vidrio, y estaban proyectadas como elementos tecnológicos de artesanía, porque cada pieza hubo de ser hecha a medida. Funcionaban en sus diversas posibilidades de movimiento como sofisticados mecanismos superpuestos a la fachada. Su disposición muy precisa, entre el orden de las finas líneas de imposta, conferían al edificio buena parte de las cualidades de su presencia

Otro aspecto importante, que también se refiere a una actitud más libre en el entendimiento de la construcción, es el empleo del material de cerramiento, el ladrillo, vinculado a la tradición madrileña y que Fisac había empleado anteriormente en otras obras para el C.S.I.C. Su decisión de aligerar las fachadas de los bloques le lleva a inventar una pieza cerámica: el ladrillo especial de cerramiento, que se produce para construir este edificio y después será utilizado por el mismo Fisac e incluso por otros arquitectos, como es el caso de Alejandro de la Sota en la Vivienda de la calle Doctor Arce, cercana en tiempo y lugar al Centro de Investigaciones Biológicas.

Se ha escrito mucho sobre esta obra de Miguel Fisac (1) que no sólo ayuda a entender mejor una parte muy importante de su trabajo sino que, en sí misma, significa un ejemplo de calidad indudable y un motivo de reflexión y aprendizaje para quien quiera estudiarla con detenimiento.

José Manuel López-Peláez / Otoño 2008

(1) Además de en las diversas monografías y publicaciones sobre Miguel Fisac, el edificio del Centro de Investigaciones Biológicas se público en la revista “Arquitectura COAM”, nº 211, Madrid, marzo-abril de 1983, págs. 43-50.
El reconocimiento de la deuda hacia Asplund se publica por Fisac, con el título “Asplund en el Recuerdo”, en la revista “Quaderns d’Arquitectura i Urbanisme”, nº 147, Barcelona, octubre de 1981, pág. 33.
Del autor de este y con relación al mismo edificio puede consultarse “Innovación y Tradición en la Obra de Fisac”, publicad en “Maestros Cercanos” colección “La Cimbra” nº 4, Funación Caja de Arquitectos, Barcelona, mayo de 2007, págs. 22-31.


El museo de Ahmedabad (1954-1960) de Le Corbusier, pertenece a la última etapa del arquitecto y se caracteriza por el empleo de materiales vistos o tradicionales como el ladrillo, con aparejo en forma de apilamiento. El edificio responde a criterios compositivos que aúnan modernidad y una relectura de la tradición, con un potente remate a modo de cornisa y una planta baja de pilotis. Este análisis de la obra incluye plantas, secciones constructivas y una bibliografía para ampliar información

… volumen completo inlcuyendo el análisis de otras 16 obras maestras de la arquitectura cerámica:

01. LARKIN BUILDING / BUFFALO / FRANK LLOYD WRIGHT
02. CASA LANGE / KREFELD / MIES VAN DER ROHE
03. VILLA SDSTRAND / FALSTERBO / SIGURD LEWERENTZ
04. CASA EN STENNAS / STENNÄS / GUNNAR ASPLUND
05. SANATORIO ANTITUBERCULOSO / ALESSANDRÍA / IGNACIO GARDELLA
06. AYUNTAMIENTO DE SÄYNÄTSALO / SÄYNÄTSALO / ALVAR AALTO
07. INSTITUTO CSIC / MADRID / MIGUEL FISAC
08. CASA MUURANTSALO / MUURATSALO / ALVAR AALTO
09. MUSEO DE AHMEDABAD / AHMEDABAD / LE CORBUSIER
10. CASA EN SARABHAI / SARABHAI / LE CORBUSIER
11. CASAS JAOUL / NEULLIY – SUE SEINE / LE CORBUSIER
12. CAPILLA EN OTANIEMI / OTANIEMI / KAIJA Y HEIKKI SIREN
13. PABELLON DE ESPAÑA / BRUSELAS 58 / CORRALES Y MOLEZÚN
14. CASAS EN FREDENSBORG / FREDENSBORG / JORN UTZON
15. IGLESIA DE SAN PEDRO / KLIPPAN / SIGURD LEWERENTZ
16. BIBLIOTECA / EXETER / LOUIS I. KAHN

disponible en descarga en la tienda de conarquitectura

 

La fábrica Fagus, para hormas de zapato (Alfeld sobre el Leine, Alemania) es un ejemplo importante de la aplicación del ladrillo a la incipiente arquitectura moderna a principio del siglo XX. El propietario Carl Benscheidt, que provenía del sector del calzado, contrató para una nueva compañía, impulsada por capital y tecnología estadounidense, al arquitecto Eduard Werner. Pretendía expresar claramente la ruptura de esta compañía con el pasado. Las propuestas no convencieron a Benscheidt, quién terminó contratando a Walter Gropius y Adolf Meyer, dos jóvenes arquitectos. La fábrica Fagus fue construida entre 1911 y 1913, con adiciones y los interiores terminados en 1925.

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Sistema de Construcción

El acristalamiento podría dar a entender que el sistema estructural es interior al plano de la fachada, ya que la apariencia se asemeja a un “muro cortina” similar a los que utilizó Gropius en el edificio de la Bauhaus en DeSau, pero según la explicación del ingeniero que realizó la rehabilitación en 1982, Jürgen Götz , se trata de huecos de suelo a techo con un cargadero realizado con una viga en L; los montantes verticales se ven más delgados desde el exterior, mientras que las horizontales parecen más anchos. Las carpinterías se atornillan a la fábrica en los cuatro lados, consistiendo en realidad, en tres secciones diferentes. A lo largo de toda la altura, placas de acero de 3 mm cierran la jamba del hueco y se acuña el marco de la ventana contra el muro.

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fotografías de Traveler100 para wikipedia

 

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