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Obras recomendadas desde octubre de 2017 hasta junio de 2018 en conarquitectura: ca66 Hotel OD Talamanca

La reforma se ha hecho desde el sentido común: rehabilitación como un modo de ahorro global de energía y materiales, y un recurso de adecuación cultural y medioambiental.

Es probable que la mayoría de nosotros no quisiera pasar una noche en un hotel construido en nuestra costa en los últimos 50 años, básicamente por dos motivos: Primero, porque con otras construcciones, forma parte de la destrucción de nuestro paisaje, con la más absoluta incapacidad para reconstruirlo, lo que demuestra el nivel de sus promotores-propietarios y de su visión del futuro, para ellos y sus sucesores. Y, segundo, la mayoría, por su vulgaridad. Edificios sin futuro, mal construidos, participando de la ignorancia de avivados, que confunden su capricho con el deseo de la clientela. Estas cosas no se ven ni de lejos en el resto de nuestra Europa, en la que el control social y administrativo es de otro nivel.

Un hotel es un establecimiento público que da acogida, en un territorio determinado y durante un tiempo limitado, a viajeros o turistas. Un turista es una persona que quiere descansar de su trabajo, en general monótono, y no tiene especial necesidad de establecer nuevas relaciones. Quiere tener alguna aventura, eso sí, para poder explicarla en las futuras noches de aburrimiento. Un turista sólo puede viajar durante las vacaciones del trabajo. Nada construido en el territorio puede ser desatado. Todo forma parte del paisaje.

Los promotores privados de hoteles y otros negocios creen que un territorio funciona mejor eliminando todo aquello que nos ha dejado la historia, y estorba: muros, caminos, bancales; cosas de otro tiempo. Urbanizar, parcelar, encintar, asfaltar con aceras y farolas; esta será la forma homogeneizadora, desde los Pirineos hasta Tarifa, de tratar el territorio por parte de esta gente. Desaparecida la memoria del territorio, no necesitamos ni poetas, ni artistas, ni lengua. Una pizza la podemos pedir por señas.

El proyecto que presentamos responde a la solicitud de reforma y ampliación de un hotel construido en 1972 en la playa de Talamanca en Ibiza, en un intento de dar respuesta a las preguntas que nos formulamos: un cambio de relaciones con el entorno a través de actuaciones puntuales en sus fachadas. Para ello provocamos variaciones en su configuración, de tal modo que su visión rompiera con la monotonía igualitaria del proyecto anterior. Utilizamos distintas tipologías de habitaciones, baños en la entrada o en fachada, variaciones en los testeros y nueva propuesta en el edificio de ampliación. Todo ello en una búsqueda más adecuada a las proporciones de su entorno, el de Ibiza, en el que luz y sombra definen un modo de ser. También hemos utilizado materiales más próximos a la tradición constructiva de la isla, tanto la actual como la heredada: muros de piedra, suelos de piedra cálida próxima al carácter de la isla… También se trataba de adecuarlo a los nuevos requerimientos: sostenibilidad, normativas vigentes, y a la nuevas necesidades de los nuevos propietarios, reduciendo el número de habitaciones de 123 a 102 y una ampliación de 12 habitaciones más. Considerar el concepto de rehabilitación desde la arquitectura como respuesta y adecuación al medio era algo fundamental y necesario desde el principio. Al incorporar estrategias bioclimáticas y sistemas pasivos como herramienta natural del proyecto se consigue reducir considerablemente la demanda energética: ventilación, asoleamiento, aislamiento térmico y acústico, cubiertas ajardinadas, sistemas masivos de aislamiento térmico, cerramientos móviles (verano-invierno) y protecciones pasivas.

La primera estrategia sostenible es por tanto, plantear una rehabilitación integral en el que se conservará la estructura. Hoy en día, hay que  concebir la rehabilitación del patrimonio de vivienda ya edificada, como un  modo de ahorro global de energía y materiales  y un recurso de adecuación medioambiental  muy necesario. Rehabilitar un edificio puede suponer un ahorro energético del 60% respecto a derribarlo y volver a construirlo y evita numerosos impactos ambientales. Para la mejora de producción se ha propuesto el uso de geotermia. La climatización geotérmica es un sistema de climatización (calefacción y/o refrigeración) que utiliza la inercia térmica del subsuelo poco profundo en forma de calor a una temperatura constante durante todo el año. Es una energía limpia que aprovecha la temperatura del agua del subsuelo para climatizar de forma ecológica, permitiendo un ahorro del 75% en la factura energética y una reducción de las emisiones de CO2.

 

El hotel que proponemos es parecido a una ciudad en miniatura. Un hotel se estructura organizando el espacio privado, el espacio público y las actividades. En el espacio privado la habitación: no puede continuar proponiéndose como un dormitorio con pasillo y baño. El ordenador desplazará el mobiliario, y será el origen de un nuevo concepto de habitación: será un espacio en el que se podrá dormir, trabajar, jugar, escribir y recibir a los amigos. Se podrá vivir un tiempo y recordarlo.

El baño: la ducha ocupa una parte sobrante de la antigua terraza, disfrutando de excelentes vistas; el lavamanos forma parte directamente de la habitación, haciéndola más espaciosa.

El área pública-noble, es unitaria: vestíbulo, recepción, comedor, bar y salón, diferenciadas por elementos móviles. Se podrán hacer reuniones y actividades culturales, cenas o tomar un gin tonic en cualquier lugar de este gran espacio. Está proyectado como un híbrido, teniendo en cuenta las funciones que se diferencian espacialmente por su movilidad o por sus características.

ARQUITECTO
Victor Rahola i Aguadé

ARQ. TÉCNICO
Joaquim Barrufet

INTERIORISTA
Mayte Matutes Juan

PROMOTORA
OD GROUP-EIJO,S.A

CONSTRUCTORA
ROCA BORRÀS, S.L

ESTRUCTURA
Cabezas, Góngora, & Moreno, S.L.P

INSTALACIONES
Roig Marí, Instalaciones, S.L.P

EFICIENCIA ENERGÉTICA
Victor Rahola Arquitecte

SUPERFICIE TOTAL SOLAR
4937.93 m2

SUPERFICIE CONSTRUIDA
EXISTENTE SOLAR

Obras recomendadas desde octubre de 2017 hasta junio de 2018 en conarquitectura: ca65 Machala Fluid Hospital

La mampostería de ladrillo visto en las fachadas longitudinales es la que confiere la imagen representativa del edificio, entendiéndose este como un sólido perforado de manera controlada por patios.

El hospital de Machala es la materialización de un modelo tipológico llamado Fluid Hospital, un modelo fruto de la innovación. Situado en la ciudad costeña de Machala, en la provincia de El Oro de Ecuador, el hospital de 23.800 m2 es para 300.000 habitantes.

La planificación del equipamiento nació de la necesidad de dotar al cantón de Machala y a los de su alrededor de un hospital de primer nivel sustituyendo al ya existente y en el plazo de un año. Es precisamente por esto que el modelo tipológico encaja con las necesidades de plazos de proyecto y obra.

 

Se han parametrizado la organización y ubicación de los pasillos en función de su uso (público, técnico sanitario, mantenimiento, suministros…), la métrica de la trama y de los bloques, la modulación de fachada, las estrategias para las futuras ampliaciones, los viales, ubicación y jerarquización de los accesos, la localización de las galerías de instalaciones, así como otras reglas que permiten el inicio de los primeros trabajos de la obra.

En Machala el hospital surge de la idea repetitiva de un gran contenedor que se descompone mediante la inserción secuencial de patios, la separación de circuitos (técnico – paciente) y la diferenciación de entradas: general, urgencias, morgue, diálisis y suministros. La singularización de estos accesos y circuitos, la relación en planta y sección y el rico juego de cubiertas, transparencias y vistas cruzadas, garantiza la unidad del conjunto.

La propuesta toma como referencia los ensanches que configuran las distintas manzanas de la ciudad y resulta así una implantación que vincula el papel institucional representativo del nuevo hospital con el compromiso de ser un edificio referente para la ciudad de Machala y la provincia del Oro. Estas condiciones, junto a las derivadas del programa de usos, sus necesidades funcionales y las estrategias de proyecto, son las que se materializan en un edificio de perfil rotundo y de volúmenes definidos, que se formaliza sobre una decidida ocupación del solar y que va a mantener dos criterios determinantes: una voluntad funcional de diafanidad de los espacios y una apuesta decidida por la “segregación” de las unidades funcionales.

De esta manera, el edificio coloniza el terreno sobre el que se asienta repartiendo estratégicamente todos los servicios en tres plantas, donde los distintos accesos enfatizan su implantación y permiten disfrutar de cuatro fachadas orientadas cartesianamente. La superficie del plan funcional se reparte en mayor medida en planta baja dando cobertura a los diferentes accesos. El resto del programa funcional y la galería técnica se distribuye en un volumen de 3 plantas.

Ubicación y volumetría responden a esta voluntad fronteriza así (el edificio de grandes prismas horizontales perforados por patios que descansa sobre el terreno original) se tensiona entre esas realidades y el espacio resultante es modulable, extrovertido, moldeable, fluido, flexible, intercambiable, policéntrico y sectorizado.

A nivel constructivo es un sistema modulable que utiliza un módulo básico único de 7 x 7 m. A nivel funcional también modula la edificación según el nivel de accesibilidad de los diferentes servicios, situando de abajo a arriba las áreas más restringidas, las ambivalentes y las públicas. Estas zonas quedan conectadas perpendicularmente por amplias “calles cubiertas”.

Extrovertido, abierto a la luz mediante grandes ventanales y patios interiores. Las fachadas son tratadas como barrera a las condiciones hostiles del entorno (viales, climatología…), cerrándose este y oeste y abriéndose a las orientaciones más favorables, norte y sur, permitiendo una óptima ventilación. La composición de las fachadas con una estudiada situación de huecos para ventanas y pasillos está favorecida por su ubicación, elevada respecto al terreno y que, por ende, dificulta la visión desde el exterior.

Como contrapunto, a las fachadas de ladrillo, las transversales protegen al edificio de la vialidad exterior mediante una cuidada celosía de chapa microperforada que permite la visión del usuario a la vez que confiere privacidad en relación al tráfico.

El hospital tiene un gran paseo exterior, que discurre en perpendicular a la entrada situada a norte, y que recoge a personal/pacientes de los respectivos aparcamientos. El resto de la parcela se ajardina utilizando el mismo esquema que la zona construida, así los paseos peatonales sustituyen los pasillos interiores y son las plantaciones umbrátiles de vegetación autóctona las que delimitan las zonas exteriores.

El hospital de Machala es el primer ejemplo realizado y acabado de Fluid Hospital y muestra el éxito de un modelo parametrizado de arquitectura hospitalaria que ha logrado el objetivo de partida de ser diseñado, construido y puesto en marcha en tiempo récord.

AUTORES
IESS autores del proyecto de licitación.
PMMT/MAKIBER autores del proyecto de arquitectura para obra

PROMOTOR
IESS (Instituto Ecuatoriano de la Seguridad Social)

CONSTRUCTORA
Makiber, S.A.

EQUIPO
PMMT Forward Thinking Healthcare
Achitecture:
Patricio Martínez
Maximià Torruella
Àlex Herráenz, arquitecto
Joana Cornudella, arquitecta
Luis Gotor, arquitecto
Marta Gardeñes, arquitecta
Rita Barata, arquitecta
Marta Nafría, arquitecta

COLABORADORES ESTRUCTURA
Marina Vilà / BIS Estructures

COLABORADORES INSTALACIONES E INDUSTRIALES
Xavier Llasera / JG Ingenieros

COLABORADORES MEDICIONES Y PRESUPUESTO
Xavier Badia / Vinclament

SUPERFICIE
23.850,00 m2

PRESUPUESTO
60.550.951,01 euros

LOCALIZACIÓN
Machala, Provincia del Oro, Ecuador

PROYECTO Y CONSTRUCCIÓN
Febrero 2016 – Febrero 2017

Obras recomendadas desde octubre de 2017 hasta junio de 2018 en conarquitectura: ca65 Centro sociocultural Romaño Vista Alegre

Una pieza compacta, sobria, que se adapta a la escala del lugar, en los alrededores del casco histórico de la ciudad, casi en contacto con el rural. Un centro cívico que pivota alrededor de un vacío a doble altura; el vestíbulo como corazón del edificio, lugar de encuentro, de estancia en las gradas escaleras, de acceso a los diferentes espacios, de vistas cruzadas…

Sala de usos múltiples, despachos y aseos generales en la planta baja. También las instalaciones, aunque con acceso independiente de mantenimiento. Tanto a la sala de usos múltiples como a sus camerinos y almacenes se puede acceder bien desde el propio edificio, bien directamente desde el exterior, para facilitar su uso en otras horas. En la planta primera, biblioteca y aulas.

Plantas baja y primera

Muros de carga de Termoarcilla encalados vistos en el interior; textura y calidez. Lajas de pizarra horizontales en el exterior, economía de medios y mantenimiento. Solados también de pizarra en acceso y circulaciones, de madera en la sala, linóleo en la planta superior. Algunos paramentos de cartón yeso, algún que otro falso techo. Carpintería de aluminio anodizada en bronce en el exterior, madera en el interior. Lucernarios.

La fachada se resuelve con muros de hormigón vistos, de 25 cm de espesor, en el arranque, sobre los que apoyan muros de arcilla aligerada, también estructurales, en este caso de 24 cm. Una junta trapezoidal en el hormigón matiza la transición.

Estos muros cerámicos se arman cada dos hiladas con cerchas, y se refuerzan en esquinas y jambas. Se dejan vistos hacia el interior y se pintan de blanco. Hacia el exterior se revocan con mortero hidrófugo, se fija el aislamiento rígido con rosetas plásticas y se remata con una hoja formada por lajas de pizarra de 12 cm de ancho, 5 cm de alto y largos libres mayores de 50 cm. Este acabado se fija con anclajes regulables de acero inoxidable a la hoja interior, colocados al tresbolillo con una distancia inferior a un metro. Las lajas de pizarra se pegan entre sí con polímero, y se permite la ventilación de la cámara tanto en el arranque como en la coronación. La albardilla de remate en esta coronación se prolonga con el resto de la cubierta, también de pizarra, en este caso sobre plots regulables de PVC.

PROYECTO Y DIRECCIÓN DE OBRA
Abalo Alonso arquitectos. Elizabeth Abalo, Gonzalo Alonso

COLABORADORES
Jesus Garabal (concurso),
Berta Peleteiro (proyecto),
Luis Adrán, arquitectos

ESTRUCTURA
Carlos Bóveda, arquitecto

INSTALACIONES
Obradoiro Enxeñeiros.
Carmelo Freire, Luis Durán.

ARQUITECTO TÉCNICO
Francisco González Varela

PROMOTOR
Concello de Santiago
Arquitecto responsable
Enrique Seoane

CONSTRUCCIÓN
F. Gómez. Delegado, José Rey. Encargado, Lagares

INDUSTRIALES
Carpintería aluminio, Cortizo, industrial, Arteal.
Polímeros y siliconas, Syma Pizarra, Cupa.
Cerrajería, Emesar, Iluminación ornamental, Arturo Álvarez
Iluminación de emergencia:
Daisa Lux
Madera, Corral y Couto
Ascensor: Enor
Bloques de arcilla aligerada:
Termobrick Ceranor
Impermeabilización cubierta:
Polybreal
Impermeabilización muros:
Danosa
Aislamientos: Basf Styrodour.
Vidrio: Vidrogal Aislaglass
Linóleo: Tarkett

CONTROL DE CALIDAD
Euroconsult. Responsable J. M. Villanueva

REDACCIÓN DE PROYECTO
Concurso 27.04.2010, proyecto básico y de ejecución 24.06.2011

EJECUCIÓN DE OBRA
20.06.2014 – 22.05.2017

PRESUPUESTO TOTAL
937.750,00 €

SUPERFICIE CONSTRUIDA
948,50 m2

RECONOCIMIENTOS
1er premio concurso de ideas 2010
1er Premio. III Bienal
Internacional de Arquitectura
de Bakú. Azerbaijan 2017
Finalista VII Bienal
Internacional Barbara
Cappochin. Italia 2017

Obras recomendadas desde octubre de 2017 hasta junio de 2018 en conarquitectura: ca65 Casa de Los Vientos

Es una vivienda de dos plantas mínima y necesaria en el interior con la máxima habitabilidad en el exterior. Se crean así una suerte de porches, terrazas, muros cortavientos y miradores que moldean un volumen con espacios exteriores para ser usados todos los días del año, en función del sentido de Los Vientos.

La Casa de Los Vientos es el preciso equilibrio entre los condicionantes geográficos del lugar, los deseos de los usuarios, la versatilidad programática, la honestidad constructiva y el ajuste económico impuesto por las circunstancias actuales.

El proyecto definitivo de la Casa de Los Vientos surge en 2012 tras desestimar, por razones económicas, un proyecto de mayor envergadura realizado anteriormente. Con el nuevo proyecto era necesario reducir el precio de la obra a 600 €/m2 y disminuir la superficie construida manteniendo el programa de necesidades básico de una vivienda de vacaciones para una familia de cuatro miembros de tres generaciones distintas.

El nuevo reto era hacer otro proyecto en el mismo lugar para conseguir una vivienda digna para la misma familia, con el mismo programa y partiendo de un presupuesto tres veces menor al acordado en el proyecto inicial. El nuevo proyecto se plantea como una respuesta al lugar y a la intención de los usuarios de procurarse un espacio de ocio cómodo y asequible. Para ello se mantuvieron las siguientes máximas en el proyecto y durante la obra:

a. La forma surge a partir de la orientación, de los vientos predominantes y de las vistas existentes en los espacios exteriores.
b. Aceptamos una honestidad constructiva en el proceso.
c. Asumimos la austeridad de medios y encontramos la belleza en lo económico.

El volumen edificado y la geometría de los espacios surgen a partir de la orientación, la lógica de los vientos predominantes y las vistas al mar, el peñón de Gibraltar, Marruecos y las playas de Sotogrande. La planta baja, semienterrada, está dedicada al descanso y al contacto con el jardín. La planta alta ofrece dos espacios de disfrute exteriores.

Por un lado, la Terraza a Levante ocupa una plataforma horizontal con dos niveles de bancadas y piscina, orientada a SE y protegido, mediante la geometría del volumen edificado en planta primera, del viento de Poniente, predominante, más frío y fuerte en la zona. En el borde norte de esta aparece una pérgola de estructura de acero y cubrición de mimbre que suaviza los vientos del norte y oculta las vistas no deseadas desde y hacia las viviendas colindantes.

Por otro lado, la Terraza a Poniente que se sitúa en la cubierta y se protege, mediante un muro cortavientos, del viento de Levante. Desde esta se divisa el Peñón de Gibraltar y Marruecos.

ARQUITECTO
Jose Luis Muñoz Muñoz

COLABORADORES
Marta Reguera Gútiez, estudiante de arquitectura
Sara Pavón Castillero, arquitecta

APAREJADOR
Alberto Roldán Martín

MAQUETAS
Marta Reguera Gútiez

UBICACIÓN
Urbanización La Alcaidesa. Pasaje de Los Corales n.º 12. La Línea de la Concepción, Cádiz

SUPERFICIE DEL TERRENO
784,75 m2

SUPERFICIES DEL PROYECTO

SUP. ÚTIL INTERIOR
147,19 m2
SUP. CONSTRUIDA
187,29 m2
SUP. PORCHES
48,84 m2

AÑO DEL PROYECTO
2012-2013

AÑO DE CONSTRUCCIÓN
2014-2015

Obras recomendadas desde octubre de 2017 hasta junio de 2018 en conarquitectura: ca64 Casa con fachada de 2,40 metros

La cerámica en la casa Piedrabuena adquiere diversas cualidades como elemento relevante en la vivienda. La continua presencia de este material en el municipio y el escaso presupuesto sugería una propuesta que releyese su condición más material. En una parcela de dos metros y medio de fachada, el empleo de un adoquinado de barro prensado descolgado de los cantos de los forjados actúa como si de una cortina cerámica se tratase. Una cortina que oculta cualquier referencia al tamaño doméstico de los huecos y propone unificar las fachadas colindantes. La escala desaparece y la propuesta realza el nexo entre las edificaciones existentes.

Sección longitudinal y transversal

La disposición alterna de la pieza módulo a soga y sardinel dibuja una celosía vibrante y porosa. Vibrante es el juego de sombras arrojadas y cambiante, y porosa porque filtra la luz directa que penetra al interior de la vivienda sobre el paño vertical de vidrio tras ella. Esta luz es moldeada por las piezas de barro y recorren el interior de la vivienda con el paso del día. Cuando los rayos de sol no inciden directamente en la fachada, el juego de piezas abatibles y pivotantes ofrece una nueva relación entre el interior y el exterior.

Las diferentes posiciones retrasadas de los vidrios crean espacios intermedios como los zaguanes de acceso y terrazas. La fachada está presente en todas las estancias interiores, ya que la planta propone la diagonal como esquema de relación espacial: ampliando las distancias de una planta angosta y percepción de sus límites. Y la posibilidad de humectar las piezas cerámicas de forma periódica propone un sistema bioclimático de ventilación natural en el interior. El aire que penetra a través de la celosía mojada eleva su humedad relativa y accede a la vivienda para mejorar la sensación de confort de forma gratuita. La parcela posee una geometría compleja.

 

Presenta únicamente 2,40 metros de fachada y un estrechamiento de casi 12 metros, para abrirse en el fondo de la parcela a un fondo de saco rodeado de muros medianeros de las edificaciones colindantes. En cuanto a la organización interior de las dos plantas y debido a la falta de luz natural en su interior por la geometría anteriormente descrita, se propone la apertura de tres grandes lucernarios que actúen como pozos de luz natural. De esa forma conseguimos resolver tanto la iluminación de la planta superior –vivienda– como de la planta inferior –oficina– por el forjado intermedio que no llega a encontrarse con los muros medianeros y es por ahí por donde la luz natural ilumina las salas de planta baja.

Planta baja

Planta primera

Cubierta

Los planos inclinados de la cubierta presenten en el salón, distribuidor y dormitorio adquieren cualidades diferentes a través del revestimiento. Los paneles de tablero OSB que reviste la totalidad de la vivienda sirven como cerramiento interior a modo de placa de yeso laminada pero con un comportamiento acústico mejor y un mantenimiento nulo. Sin embargo, el techo del dormitorio curvo y su continuación por una de las paredes se ha revestido de gresite color blanco brillo, de tal forma que cuando la luz incide en este plano se produce un juego de brillos y reflejos que pueden se acercan más al mundo irreal de los sueños que a las actividades diarias diurnas.

El pavimento se ha resuelto con un pavimento continuo de hormigón in situ con el fin de abaratar costes como requisito imprescindible para la ejecución de esta vivienda. En cuanto al presupuesto, la propiedad lo limitó desde el inicio a 900 €/m2 y, a pesar de todo el desarrollo constructivo novedoso en esta vivienda, se ha conseguido mantener hasta el final. Estudiamos un sistema muy próximo a la prefabricación de la construcción sin serlo realmente, al reducir únicamente a herrero y carpintero los oficios principales de la obra y el 85 % de los trabajos totales. Con esta solución obtuvimos los beneficios de la obra que se adecua perfectamente a los materiales, escala, contexto y uso particular de este proyecto además de la rapidez de ejecución y eficiencia económica propio de los sistemas prefabricados convencionales.

ARQUITECTO
Moisés Royo

PROMOTOR
Privado

CONSTRUCTORA
Construcciones Trejena S.L.

FECHA DE PROYECTO
Abril 2017

PLAZO DE EJECUCIÓN
8 meses

COLABORADORES DEL ESTUDIO
Claudia Cerrada Isact
Blanca Muñoz de la Espada López
Ana María Sánchez Ruiz
Adelina de la Cruz Morillo

LADRILLO
Malpesa

Obras recomendadas de los últimos dos años en conarquitectura: ca60 Casa Perea-Borobio

Una pareja de médicos jubilados decide utilizar sus ahorros para construir una nueva casa para ellos y para sus hijos y nietos que los visitan ahora y viven en el extranjero. Quieren que la casa sea para el ahora pero también para el futuro, pensando en la segunda y tercera generación de la familia que finalmente heredará la propiedad.

Durabilidad, solidez constructiva, eficiencia energética y reciclado de materiales traídos por los clientes se establecen como prioridades para una construcción planteada sobre todo para durar en el tiempo. La flexibilidad necesaria para adaptar futuros usos y habitantes quedan restringidas por las prioridades antes citadas. La solución adoptada es establecer un sistema espacial/constructivo fijo y muy robusto de relaciones, alrededor del cual los cambios pueden producirse. En concreto, el diseño despliega un sistema de gruesos muros de ladrillo que articulan todas las relaciones espaciales más importantes de las casas, dejando un habitar fluido y cambiante entre ellos. Se trata de un sistema fijo, estable a través del tiempo, que integra en lo espacial lo estructural, la relación con la luz, las ventilaciones, el rendimiento energético, garantizando así los requerimientos de eficiencia energética, durabilidad, solidez constructiva de los que parte el cliente. Dentro de este sistema espacial preestablecido el habitante puede apropiarse de la casa según sus necesidades o preferencias, y de hecho, se han hecho test de distintas configuraciones programáticas para estas estancias, para comprobar una cierta versatilidad.
En cualquier caso, la casa como algo planteado a largo plazo, propone el priorizar la forma espacial y las relacione espaciales, sobre la necesidad de dar una solución cerrada a los programas concretos de la casa, pues el futuro uso que le den los hijos y nietos es completamente incierto. Lo único que podemos aducir es que estas formas y relaciones espaciales estables de la casa, fijadas sobre el devenir del tiempo para garantizar los prerrequisitos del cliente, formulan una memoria común de la casa para abuelos, hijos, nietos, bisnietos, que actúan como un baluarte de experiencias de esta familia en un mundo de transformaciones siempre acelerado.

Constructivamente, los muros están formadas por dos citaras interconectadas de ladrillo refractario macizo, reciclados del stock de una construcción local cancelada. Los muros ayudados con algunas inserciones de apoyo estructural sirven tanto como soporte de la casa, como para formar una envolvente de 34 centímetros de espesor que da un rendimiento energético altamente eficiente al edificio.

Estrategia energética / La casa está diseñada como una casa pasiva con la ayuda de expertos en construcción sostenible de la Architectural Association en Londres. La casa Pera Borobio desarrolla una estrategia de diseño pasivo fundamentada en la inercia térmica. Para ello, la casa se construye con un sistema de muros de 34 cms de grosor formados por dos citaras de ladrillo refractario (de mayor capacidad térmica que el ladrillo estándar), y 6 cms de aislamiento de lana de roca más 4 cms de cámara entre ellos. Las cubiertas se realizan con losas de hormigón de 30 cms y 10 cms de aislamiento de lana de roca. La gran capacidad térmica de estas envolventes permite que la energía se conserve en las mismas combatiendo los picos energéticos. Esta estrategia energética es especialmente útil en los períodos cálidos, que son los que más afectan a Sevilla. En dichos periodos, la estructura de la vivienda se podría purgar y enfriar durante la noche, manteniendo ese frescor durante el día a través de la inercia térmica, tal y como demuestra el estudio realizado.

Dado que la inercia térmica debe ser prioritaria, se deciden dejar vistos en su lado interior aquellos materiales con capacidad térmica elevada (cerámicos, hormigón…). Se evitan por tanto en la medida de lo posible los revestimientos interiores tradicionales como los enlucidos de yeso, ya que se tratan de materiales de baja capacidad térmica que taponaría del flujo energético. Siendo radiación otra de las causas principales de los picos energéticos, se han minimizado los huecos sin protección a orientaciones sur y oeste. En la fachada oeste, en particular, abierta al jardín, se ha utilizado una combinación de porche horizontal y persiana bioclimática vertical capaz de controlar ganancias y pérdidas energéricas dependiendo de la estación del año. Cristales de baja emisividad y carpinterías robustas se han utilizado en toda la casa para mantener el comportamiento energético adecuado.

Finalmente, la estrategia energética está apoyada por otra muy importante de ventilaciones cruzadas, tal y como se ha estudiado según vientos dominante y la colocación estratégica de huecos. Se destaca especialmente el uso de lucernarios en combinación con huecos en fachada para propiciar el efecto combinado de viento y stack, haciendo la ventilación más efectiva.

Concepción espacial / El sistema de muros también establece las relaciones espaciales entre las distintas atmósferas de la casa que suceden entre ellos. Las paredes están ligeramente desplazadas manteniendo espacios abiertos y fluidos, exponiendo parcialmente pero sin revelar lo que sucede detrás de ellos. De este modo, las conexiones y desconexiones entre los espacios se hacen y deshacen a través del tránsito a través de la casa. Los desplazamientos, perforaciones y conexiones en sección crean una densa red de relaciones espaciales que fundamentan las experiencias de la vida cotidiana en medio de los previsibles futuros cambios en el uso de la casa.

Durabilidad material / La durabilidad de elementos y materiales también se considera como relevante para la estrategia de diseño. Elementos tales como puertas, sanitarios, griferías, etc. fueron reciclados de una casa anterior de los clientes, anticipándose así no sólo la libre incorporación de elementos a la casa en el futuro próximo, sino también, el objetivo de hacer duradero lo que ya estaba en uso antes de la construcción.
Finalmente, de cara a la calle, un pórtico de hormigón de doble altura juega con la paradójica voluntad del cliente de exhibirse aunque sin ser visto.

ARQUITECTOS
Canales & Lombardero Francisco González de Canales y Nuria Álvarez Lombardero

Colaboradores
Arquitecto colaborador
Francisco González de Canales L.O.

Aparejador
Felipe Fernández de Bobadilla

Colaboradores de Estudio
Encarnación Márquez, Yonatan Buchhandler, Haowen Lim (estudiantes de arquitectura)

Localización
Fray Francisco de Pareja 27, Sevilla (España)

Constructora
Avantiare SA (Encargado de obra Juan Durán)

Consultor energético
Jorge Rodríguez (Sustainable Environment Programme, Architectural Association, Londres)

Cálculo de estructuras
Margarita Cámara y Víctor Compán (Departamento de Estructuras de la Universidad de Sevilla)

Promotor
Familia Perea-Borobio

Ladrillo
R.A. cerámica
M2 construidos
259,20 m2

Fechas de diseño
Octubre 2014-Julio 2015.

Plazos de ejecución
Septiembre 2015-Junio 2016

Fotógrafo
Fernando Alda

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Obras recomendadas de los últimos dos años en conarquitectura: ca59 Centro de salud

Este proyecto se encuentra a los pies de la colina de Vézelay, en el cruce de Saint-Père y Asquins, justo en el exterior del perímetro del sitio protegido. El terreno está en la parte superior del “valle” que se levanta desde Saint-Père y termina a los pies de los muros construidos en diferentes momentos, probablemente para servir como apoyo a las vías que bordean la pequeña elevación.

Esta colina y el pueblo de Vézelay que la corona, deben su fama a tres cualidades:
-Su topografía, muy ligada con el territorio circundante (vistas, posición dominante, etc.).
-El carácter “pintoresco” de la ciudad y de su arquitectura civil, que le hacen uno de los pueblos más bellos de Francia.
-En la parte superior del perfil de la villa, la presencia de la Basílica. Es uno de los monumentos más importantes de la arquitectura religiosa de la edad media, tanto desde el punto de vista histórico como arquitectónico. Estas cualidades son precisamente la base de nuestro proyecto. La propuesta aprovecha la estrecha relación entre las reglas de la composición clásica y las de la secuencia. La relación de la Basílica con sus edificios cercanos, determina ciertas maneras de composición escénica (una falta de alineación y otros «placeres para la vista» que se dan entre las construcciones del pueblo y sus edificios civiles). Estos dos temas inmutables se combinan con cuidado para también establecer vínculos entre la ciudad y el campo.

Desde el punto de vista de la composición pintoresca, nuestro proyecto propone un conjunto de edificios divididos en función de las diferentes entidades programáticas. Al separar el programa es esencial respetar la escala general definida por la trama urbana tradicional de Vézelay.

Esta composición condensa todos los problemas del sitio y su acceso. Permite la colocación de locales comerciales (farmacia) en el cruce entre el estacionamiento y el centro. También permite agrupar todos los edificios de la casa de salud alrededor de un patio cerrado, tranquilo, lejos de la circulación pública, lo que es evidentemente beneficioso para cualquier actividad que requiera algo de intimidad.

Paralelamente, como un eco, los edificios están sujetos a un estricto orden, sus fachadas tienen una alternancia regular de pilastras. La forma arquetípica de estos edificios, paralelepípedos simples con cubiertas a dos aguas, niega cualquier protagonismo formal que pase a dominar la composición.

También cabe citar que la composición general pretende destacar las vistas del pueblo y la Basílica. En primer lugar, la composición volumétrica en niveles (el edificio más bajo está en primer plano) permite favorecer las vistas del relieve de la colina. Por otro lado, la posición «sesgada» de la construcción más larga y menor en altura induce una dinámica visual hacia la Basílica. Por último, las grietas entre los edificios facilitan percibir el centro de la villa o crear vistas únicas de la Basílica.

ARQUITECTOS
BQ+A – Quirot / Vichard / Lenoble / Patrono architects associated
Fabien Drubigny – BQ+A, architect project manager

Cliente
Communauté de communes Avallon – Vézelay – Morvan
9, Carnot’s street 89200 Avallon

Emplazamiento
Saint-Père’s street 89450 Vézelay

Fin de obra
sept. 2014

Coste
2.324.333 €

Área construida
1 085 m2

Carpintería
Gaujard Technologies cop – wood structural engineering

Ingenirería de estructuras
Clément

Ingeniería de luz y térmica
Beteb

Diseñador gráfico señalización
Massimo Colombo

Fotógrafo
Luc Boegly

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Obras recomendadas de los últimos dos años en conarquitectura: ca58 Casa Luz

Cilleros es un pequeño pueblo del oeste de España, situado al norte de Extremadura junto a la frontera con Portugal. El pueblo tiene hoy menos de la mitad de habitantes que en los años 50 del siglo pasado. Como es de suponer, esta despoblación hace que algunas casas estén abandonadas y el patrimonio local se vaya degradando. Una fundación para la recuperación del patrimonio arquitectónico lucha contra este fenómeno que afecta a toda la comarca, ofreciendo viviendas a un coste muy reducido a condición de rehabilitarlas. Luz, la cliente, siempre había querido tener una casa en Extremadura, y acabó comprando a la fundación dos casas en Cilleros; una para ella y otra para su hija Gabriela.Se puso en contacto con nosotros para encargarnos el proyecto de reforma integral de las dos casas, a las que internamente llamamos “Casa Luz” y “Casa Gabriela”. Son dos proyectos diferentes pero con aspectos en común, aunque Casa Luz sea un edificio entre medianeras y Casa Gabriela sea un edificio en esquina. Desarrollamos los dos proyectos y a día de hoy se ha ejecutado Casa Luz.

Las comunicaciones para llegar a Cilleros no son buenas y está a más de 900km de Barcelona, donde se ubica nuestro estudio, por lo que ya antes de empezar se intuía que esto iba a ser un factor determinante a la hora de ejecutar la obra. Cuando visitamos el pueblo por primera vez, fuimos en coche desde Madrid. A medida que nos íbamos acercando a la zona, la carretera comenzaba a estar rodeada de un vastísimo terreno de preciosas dehesas de superficie ondulada. Durante largos ratos de conducción no se intuía la presencia de población alguna, sino un mar verde salpicado de encinas y alcornoques. Cilleros es un pueblo cuya principal ocupación es la agricultura, y la fertilidad del terreno de la zona se hace patente con la abundancia de flores que crecen de modo exuberante en los márgenes de los caminos de acceso al municipio.

Al llegar al pueblo visitamos las dos casas, que estaban en estado de ruina tras un periodo de abandono. Había una serie de intervenciones de reforma interior que más que ayudar, estorbaban, pero las fachadas de piedra estaban en buen estado. Casa luz es una vivienda entre medianeras de tapial, de planta alargada y crujía estrecha como corresponde a la tipología edificatoria habitual en el pueblo. La fachada trasera se abre a un huerto presidido por una higuera, y la fachada principal, con la entrada a la casa, está en la calle De la Iglesia.

Luz quería una casa luminosa que disfrutara del aire libre y de la presencia del huerto. Debido a la geometría de la parcela el área central de la casa no gozaba de luz ni ventilación, haciéndola poco habitable. Estos condicionantes, sumados a un bajo presupuesto, llevaron a adoptar una estrategia de proyecto sencilla; vaciar y sanear totalmente el interior manteniendo las fachadas de piedra y las medianeras de tapial, organizando un nuevo interior alrededor de un patio que provea luz y ventilación cruzada a la todas las estancias.

Al plantearnos un proyecto cuyas visitas de obra iban a ser complicadas, inicialmente pensamos en una obra que utilizase elementos semiprefabricados o piezas de gran formato para poder acelerar el proceso de construcción, como placas de madera contraplacada. El tener que transportar estos elementos a través de calles estrechas y la poca ventaja económica que ofrecían al competir con sistemas de construcción tradicionales nos hizo desechar esta opción.  Aprovechar el saber hacer local y la fiabilidad de los materiales tradicionales parecía la mejor opción y así se hizo la casa.

Al derribar los forjados descubrimos que había un desnivel de 40 cm entre los huecos de la fachada trasera y la principal. Nuestra intención de hacer dos forjados planos se modificó para adaptarse a las fachadas, y tomamos la decisión de construir cuatro forjados escalonados a distintos niveles conectados mediante una pasarela. Cada una de estas bandejas contendría un único uso; cocina, salón, habitación 1 y habitación 2.

Respecto a la comunicación vertical, la sala y cocina son atravesadas por el núcleo de escaleras, evitando que la circulación invada los dormitorios, que se encuentran entre el patio y la fachada principal. Al estar separadas del resto de la casa, las habitaciones pueden prescindir de puertas. Cada habitación tiene su propio baño, abierto completamente al patio y con doble acceso, desde la propia habitación y el pasillo.

Adicionalmente, una pasarela exterior de entramado metálico rodea el patio por completo, permitiendo una doble circulación interior-exterior. Gracias al desnivel antes mencionado, en la sala de estar y en la cocina la pasarela sirve como banco donde poder sentarse, extendiendo el programa de las estancias hacia el interior del patio.

Teníamos claro que en el patio plantaríamos un árbol de hoja caduca debido a que ayudaba en muchos aspectos. Por un lado, modula la relación visual entre las habitaciones y las zonas más públicas, y por otro, nos ayuda térmicamente al proteger del sol el vidrio de las fachadas del patio en verano, y nos ayuda a generar efecto invernadero en invierno cuando deja pasar el sol de modo que la casa se calienta y se ilumina.

Además de razones puramente funcionales, hay razones más relacionadas con lo puramente placentero que nos llevaron a decidir plantar un árbol. En la sala de estar y en la cocina estamos rodeados de verde, entre el huerto y un árbol de hojas temblonas y tronco de brillos plateados como es el abedul, que el viento mueve dándole al interior de la casa una atmósfera cambiante y agradable. El abedul introduce vida y humaniza un entorno mineral y acristalado. Nos brinda una relación directa con el tiempo y la consciencia del paso de las estaciones, con un patio que va mutando con los cambios de color del follaje, la caída de las hojas y el nuevo crecimiento de las mismas.

La calle de la Iglesia en la que se sitúa la casa es la que une el ayuntamiento y la propia iglesia que le da nombre. Esto significa que toda a gente que iba a misa, a una celebración o a un funeral pasaba por delante de la casa y opinaba. La relación de los habitantes de un pueblo agrícola como Cilleros con los árboles es intensa,  pero normalmente desde un punto de vista utilitarista, y no acababan de comprender muy bien que un árbol estuviera dentro de una casa en lugar de fuera de ella.

Nuestra relación con los habitantes empezó con ciertas miradas de recelo ante el forastero cada vez que íbamos, para después criticar la obra que estábamos haciendo cada vez que pasaban por delante de la fachada, para al final acabar colaborando en la propia plantación del árbol en el marco de una relación amistosa. La casa es ahora muy popular en el pueblo.

La distancia a la obra desde Barcelona y la dificultad de llegar en tren o avión hizo que en lugar de ir muchas veces para poco tiempo, estirásemos la duración e intensidad de las visitas espaciándolas más. Íbamos para 4 o 5 días una vez al mes. Nuestra jornada de visita de obra duraba lo mismo que la jornada de los operarios, dos hermanos de un pueblo vecino. Durante la obra mantuvimos una relación muy intensa con ellos, con frecuentes discusiones que acababan apaciguándose con una cerveza en el bar al final de la jornada, para volver a empezar al día siguiente. Durante estos días de visita acabábamos decidiendo in situ muchos detalles y planeando cambios y ajustes, dejando a los operarios trabajo definido para las próximas semanas, en las que únicamente tendríamos contacto telefónico.

La estructura y la construcción son de una sencillez aplastante. La obra muestra su materialidad sin complejos y contrasta de forma deliberada con las texturas irregulares del tapial y de la piedra, que se han pintado a la cal. Hemos buscado que la intervención se distinga de la preexistencia mediante la utilización de superficies y materiales de aspecto terso y liviano, como el metal, el cristal, los espejos o el pavimento continuo. El revestimiento de los baños es de baldosa esmaltada blanca que, además de cumplir con su labor higiénica y de impermeabilización, refleja las hojas del árbol y la luz del patio duplicando su efecto.

Encajando con la estrategia de que la intervención tenga un aspecto ligero, necesitábamos forjados de canto delgado, que además nos venían mejor para adaptarnos a los huecos existentes en la fachada. La solución fue optar por forjados unidireccionales de vigas de perfilería HEB 100, sobre cuyas alas inferiores se apoyan tableros machihembrados cerámicos de 1 m. Sumándole la capa de compresión obtenemos un forjado de únicamente 15 cm de canto, que nos dan una gran sensación de ligereza en una casa de muros de piedra.

Se ha buscado una atmosfera donde el color rojo de la cerámica y el verde intenso del abedul predominen, y que sea la luz la que través de estos materiales bañe de diferentes matices las paredes y suelos a lo largo del día. El propio material cerámico nos da la textura y el color cálido deseado, por lo que no fueron necesarios pinturas ni falsos techos. El hecho de que se trate de una segunda residencia facilita la tarea de relacionar la vivienda de manera directa con el entorno natural, utilizando únicamente una chimenea y un árbol como elementos de control climático.

La totalidad de la planta baja está cubierta por un gran manto de rasilla de color rojo, que acompaña a los techos. El replanteo del despiece de la rasilla nace desde el propio centro del árbol, que define un alcorque a su alrededor. Esta planta baja se entiende casi como una prolongación de la calle, como un acceso a la casa en la que se pueden dejar las bicicletas y cuya parte trasera se puede utilizar en verano como salón para sentarse “a la fresca”. Esta estancia está ideada para que pueda abrirse por completo tanto al patio como al huerto, para gozar del frescor de la brisa en las horas de siesta de la época estival.

ARQUITECTOS
Arquitectura-g
Jonathan Arnabat,
Jordi Ayala, Aitor Fuentes, Igor Urdampilleta

Cliente
Luz Almeida

Fecha encargo
2011

Fecha de construcción
2012-2013

Superfície
136,50 m2

Coste / M2
490 € / m2

Fotógrafo
José Hevia

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Obras recomendadas de los últimos dos años en conarquitectura: Aparcamiento Saint Roch

Memoria
El proyecto de este nuevo aparcamiento en altura, se sitúa en pleno centro de la ciudad de Montpellier, dentro de la ZAC Nouveau Saint-Roch y forma parte del proyecto de extensión del centro urbano. Se trata de un eslabón que estructura la extensión de sectores peatonales entre la plaza de la Comédie y la estación Saint Roch y que situado en el corazón del paisaje ferroviario completará la «multimodalidad» del polo intercambiador de la estación.

La creación de una calle en altura, que funciona como espina dorsal del edificio y prolongación del espacio público (ep), servirá a la reactivación de las relaciones entre los usuarios del parking y los habitantes del barrio, constituyendo un espacio de roce. Esta calle, en tanto que lugar de paso o lugar de encuentro en aquellos puntos donde se dilata, crea en cualquier caso un lugar de cohesión social.

Este espacio ilustra perfectamente el concepto de espacio privado participativo (epp), el cual invita a disfrutar de una unión entre los usuarios, favoreciendo los reencuentros y la apropiación común de espacios privados, como continuación natural de la dinámica del espacio público.

Este edificio tiene la capacidad de ir más allá del programa propuesto inicialmente y se transforma en un edificio relacional que actúa sobre su entorno. Es un elemento de conexión urbana que permite crear una unión entre el barrio de la estación situado al este, y las vías ferroviarias, que hoy en día se encuentran conectadas al resto del sector solamente por el puente de Sète.

El proyecto contiene en su código ADN un potencial evolutivo y de mutabilidad que le permitiría acoger en un futuro un uso de oficinas, viviendas u otros usos emergentes de esta nueva sociedad de la era de la información. En resumen, el edificio integra el vector tiempo en la arquitectura, con vistas hacia el futuro.

El nuevo equipamiento público del aparcamiento aéreo (en altura) Saint Roch en Montpellier se sitúa dentro del perímetro de la “ZAC Nouveau Saint Roch´´ y se inscribe en el proyecto de transformación del centro de la ciudad de Montpellier.
Su emplazamiento estratégico dentro de un paisaje ferroviario en el centro de la ciudad, la presencia de una fachada que da directamente hacia la zona de vías y la proximidad a infraestructuras tales como el “Pont de Sète´´ configuran una situación urbana de gran complejidad.

Nuestro interés principal recae en la integración urbana de un edificio de planta baja+9 (con más de 170 metros lineales de fachada) a la vez que ayudamos a realizar un cosido urbano entre dicho edificio y la estación de tren TGV (situada al otro lado del “Pont de Sète´´) además de con el resto de la ciudad por el oeste. La intención es huir de la condición de artefacto e incorporar el edificio a la ciudad.
Nuestra intención es que un edificio con un uso destinado a aparcamiento, teniendo en cuenta su centralidad urbana, sea capaz de sobrepasar el programa inicial y se transforme en un edificio “relacional´´ que pueda dar servicio urbano. Es por esto que observamos el edificio desde tres escalas diferentes: la escala metropolitana, la escala urbana y la escala humana.

Los principios
Proponemos tres principios para abordar el proyecto:
El primero consiste en acercar el edificio, dándole atractivo a la ciudad y a sus habitantes. Proponemos que además de guardar el coche se puedan hacer ciertas compras, que haya servicio de guardería, que te puedan limpiar el coche, tomar un café, ver una exposición, etc. Por eso se han habilitado alrededor de 1.200 m² en planta baja para usos comerciales.

El segundo consiste en hacer de la experiencia derivada del uso del edificio de aparcamiento una sensación agradable y aun así urbana. Se busca enriquecer el diálogo entre espacio público y espacio privado mediante la creación de “espacios privados compartidos´´ con la finalidad de crear lugares de interacción.

Ya por último, el proyecto asume la incapacidad de prever cuál será el espacio requerido por el coche del mañana. Es por esto que consideramos que el proyecto tiene que incorporar en su código genético la capacidad de mutar hacia otros usos, para así en un futuro satisfacer las necesidades derivadas de otros programas tales como viviendas, oficinas u otros usos que aún están por surgir. El “vector tiempo´´ ha de estar presente en la arquitectura en la nueva sociedad de la información en la que nos encontramos y en la cual los cambios de uso de los edificios se producen de manera acelerada.

La propuesta desde el punto de vista de las tres escalas: escala metropolitana, escala urbana, escala humana.

A la escala de la aglomeración de Montpellier, éste equipamiento tiene que ser ejemplar. La situación privilegiada y a la vez comprometida del solar tiene que dar como resultado un edificio capaz de responder al paisaje de infraestructuras ferroviarias por una parte, y a la sofisticada y delicada fachada del futuro edificio proyectado por la arquitecta Manuelle Gautrand por otra. Además hay que tener bien presente el tejido creado al este de la parcela, formado por edificios residenciales de escala más doméstica que configuran un frente construido. Esta heterogeneidad nos ha servido de guía para realizar un edificio contundente tanto en su inserción urbana como en la elección del material de revestimiento de fachada. El material elegido ha sido un material natural como la cerámica, pero empleado de una manera innovadora en forma de tejido cerámico. Esto nos permite incorporar el código urbano “vestido de edificio´´ al que hace referencia el urbanista Paul Chemetov autor de la ZAC en la que se engloba el proyecto. Al acuñar el término anteriormente citado, lo que estamos haciendo es acercar a una escala más amable e incluso doméstica la imagen de los edificios, porque el uso del tejido cerámico nos permite re-escalar la imponente fachada sin perder intensidad en la inserción metropolitana. La fachada cerámica permite ventilar el párquing de forma natural e incorporar un sistema de refrigeración por evaporización creando una piel refrescante.

La articulación urbana del proyecto se basa en abordar la voluntad explícita, por nuestra parte, de no construir directamente sobre el “Pont de Sète´´. De hecho, al separarnos de la losa de hormigón del puente, retirando así al máximo la fachada noroeste, conseguimos la entrada de luz natural e incluso del sol al espacio público situado debajo de dicho puente. Esto permite que el espacio abierto y la zona comercial no queden automáticamente degradados por el efecto “bajo puente”. Asimismo, podemos dilatar el espacio de acceso al edificio justo en la zona de la primera planta, donde queda enfrentada a la salida natural de la estación del TGV. Esta dilatación se resuelve mediante tres pasarelas de conexión entre el puente y el edificio, de las cuales dos de ellas funcionan únicamente como entrada de vehículos (nunca como salida). La tercera (que continúa en todo el largo de la fachada noroeste en voladizo sobre la calle) se reserva al uso de peatones y ciclistas. Esta “calle suspendida´´ a nivel de planta segunda es nuestro espacio “privado compartido´´, el espacio al que conferimos el papel de cohesionador social. De hecho no sólo conecta la estación con el aparcamiento, sino que cruzando el edificio y a través de una pasarela por encima de las vías, conecta con el tejido residencial del otro lado de éstas. Este espacio ilustra el concepto de “espacio privado compartido´´ en cuanto que invita a reconstruir en un espacio de vocación privada el vínculo entre usuarios y ciudadanos, favoreciendo el encuentro y estableciendo un modelo de comportamiento propio de las dinámicas de los espacios públicos. Para re-escalar la fachada, se sitúan toda una serie de balcones urbanos a modo de miradores sobre la ciudad, provocando la posibilidad de mirar, de activar la mirada curiosa sobre el entramado urbano. Al mismo tiempo, la fachada cerámica permite ventilar el aparcamiento de forma natural e incorpora un sistema de refrigeración por evaporación creando una piel refrescante.

A nivel de escala humana, el edificio busca tal y como hemos dicho anteriormente prolongar el espacio público de manera que favorezca las dinámicas urbanas también dentro del mismo edificio. Esto se traduce en la búsqueda de un ennoblecimiento de estos espacios de relación con el uso de un material como la cerámica, con capacidad de texturizar el sol y la luz tanto dentro como fuera del edificio. El hecho de crear un espacio público de relación en la novena planta, favorece que los encargados de gestionar el edificio puedan sectorizar este espacio para reuniones, fiestas o espacios de ocio para los jóvenes, pequeños conciertos, demostraciones deportivas, etc. Otro aspecto para humanizar el proyecto es el hecho que el tejido cerámico se moverá ligeramente con el viento, haciendo que el edificio respire con el paso de los trenes o con las ráfagas de viento, provocando matices en los colores de la fachada. También hemos optado por colgar de las plantas más altas del edificio y en todo su perímetro “Lonicera Caprifolium´´ comúnmente llamada madreselva. Esta planta arbustiva trepadora perfumará el edificio en periodo de floración. La textura cerámica y la textura vegetal irán creando filtros, juegos de luz, olores y sueños, disminuyendo así el volumen rotundo y de difícil ensambladura del edificio, y consiguiendo un edificio amable y cambiante.

ARQUITECTOS
Marc Chalamanch
Miquel Lacasta
Carmen Santana

Paisajista
Factors de Paisatge

Ingeniería de estructuras, fluidos, electricidad
PER Ingeniería
Ingeniería HQE
Frank Boutté

Acústica
Atelier Rouch

Promotor
SERM

Empresa Constructora
Fondeville

Fin de las obras
2012-2014

Presupuesto
13,4M Euros

Superficie construida
23.680 m2 construidos

Fotógrafo
Adrià Goula

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Obras recomendadas de los últimos dos años en conarquitectura: ca56 Centro Cultural La Gota – Museo del Tabaco

El Centro Cultural La Gota es un edificio híbrido para espacios expositivos que pretende crear un nuevo foco de centralidad urbana, proyectando identidad en la localidad de Navalmoral (Cáceres). Su etimología tiene origen en un antiguo edificio situado en el mismo solar, en los años treinta, creado para remediar los problemas de desnutrición infantil a través de “la Gota de Leche”.

El Centro acoge una sala temporal, la exposición permanente de la pintora Sofía Feliu y el Museo del Tabaco. La geometría del Centro se atribuye a la formación de la planta de tabaco, con el principio de igualdad y diversidad, que también vemos en estos vegetales -las hojas son iguales, pero distintas al mismo tiempo-. Así, el edificio contiene un fuste, a modo de comunicación vertical y estructura, desde el cual surgen plantas de igual tamaño y morfología, pero con diversidad de altura y caracteres y ligeramente desplazadas. En el interior, el edificio contemporaneiza la atmósfera lumínica de un secadero de tabaco a través de un tejido cerámico inspirado en el tradicional aparejo de ladrillo que tienen estos edificios. La luz entra -en aquellos espacios que lo permita el programa- a través de los huecos de la fachada. Esto produce un alzado desmaterializado, de geometrías depuradas, que deja filtrar la entrada de sol a través de sus paredes.

La estructura postesada con la que se ha construido el edificio permite, a través de las armaduras activas, obtener grandes luces y reducción del canto de los forjados. El sistema aumenta la capacidad resistente del hormigón, reduce sus deformaciones y disminuye su fisuración, aumentando así su vida útil. Con todo ello se hace un uso más eficiente de los materiales y una reducción del peso total de la estructura.

Las cinco plantas de las que se compone el Centro se inscriben en cinco cajas desplazadas y colocadas unas encima de otras. Los forjados están escalonados en las áreas donde las cajas vuelan hasta el exterior para crear el efecto de una caja “sobre la otra”.

La fachada se conforma de una doble piel compuesta por un muro de vidrio y el tejido cerámico. Así se crea un colchón térmico que dirige las miradas desde el interior, evita el calentamiento en las épocas estivales y conforma el dibujo de los secaderos de tabaco.

El muro vegetal permitirá extender el Museo del Tabaco al exterior, siendo un muro didáctico con plantas del tabaco y vegetación de la comarca. Además refrescará el edificio en verano con el consecuente ahorro energético. El Centro deja unos retranqueos con el edificio colindante lo que crea una plaza pública y flanqueada por el muro vegetal en un lado y la malla cerámica en el otro.

ARQUITECTOS
Ramiro Losada
Alberto Garcia

Constructor ingeniero
Oscar Gonzalez

Project management
Ramiro Losada, Alberto García y Óscar González

Colaboradores
Lucía Bentué, Toni Gelabert, Adriana Marina Melchor Quesada.
Electricidad ILUMINACIÓN, FONTANERÍA, aire acondicionado y PCI
Render Industrial Group SL

Cálculo de estructuras
Valladares

Constructora
Dragados

Jardín vertical
Unusualgreen

Fotógrafo
Miguel de Guzman

Superficie
1.220m2

Presupuesto
885,785 euros + VAT

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