conarquitectura ediciones / edición y diseño gráfico asociados a la arquitectura / inicio

blog

ca+ / como una nave agrícola

Comentarios desactivados en ca+ / como una nave agrícola

La primera reflexión a estos puntos de partida radica en entender la masía no como un elemento aislado del paisaje sino como una edificación que tiene sentido cuando está ligada a una superficie (normalmente extensa) de paisaje agrícola y productivo. La masía pierde su sentido cuando existen 20, de un tamaño similar, en una superficie de no más de 10 hectáreas y, sobre todo, desligadas de un contexto “de producción”.

El proyecto, cumpliendo estrictamente la normativa, pretende desligarse de la imagen de masía catalana para “asociarse” veladamente a otro tipo de construcción típica de la zona, más comúnmente cercana a los núcleos urbanos y de un tamaño y densidad parecida a la resultante en esta zona: el almacén agrícola.

En este sentido, el proyecto busca un tipo de calidad espacial también derivado de este tipo de construcciones, con un espacio a gran altura en el que se disponen otras piezas más pequeñas. Éstas ofrecen una mayor intimidad en su interior, generan unos espacios entre ellas en el límite con el exterior, y ayudan a iluminar transversalmente la casa y a poder ver el paisaje a través.

El espacio de circulación interior de la vivienda adquiere unas proporciones dignas de un exterior, con una mayor altura y con varios volúmenes que ofrecen ventanas a este espacio. La voluntad en este proyecto es la de desvanecer el límite entre interior y exterior o, visto de otra manera, conseguir las cualidades de un exterior en el interior de la vivienda, y viceversa, el confort de un interior en el exterior.

Siguiendo esta lógica, la sección de la casa, en el extremo con vistas al pueblo y a los Pirineos, continúa en el exterior mediante un porche a doble altura que, con el tiempo, esperamos sea cubierto por vegetación y persianas de madera que ofrecerán la sombra necesaria en los meses de verano.

La casa ha sido diseñada para conseguir un óptimo comportamiento energético. En los meses calurosos, la ventilación cruzada realizada a través de pequeñas aberturas en las fachadas y mediante los lucernarios orientados a norte, permiten, junto a la inercia térmica del edificio, una temperatura de confort sin tener que recurrir al aire acondicionado. En invierno conseguimos el mismo confort gracias al aumento del aislamiento térmico en las fachadas y el uso de una caldera de biomasa conectada a los captadores solares en la cubierta.
El proyecto incluye un sistema de recogida de aguas pluviales a un depósito enterrado para su utilización tanto en el riego del jardín como en las aguas grises de la casa.
En la construcción de la casa, todos los materiales utilizados provinieron de industrias locales.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR