conarquitectura ediciones / edición y diseño gráfico asociados a la arquitectura / inicio

ca+ / Teatro en la Hoz del Huécar

ca+

Arquitecto

José María García de Paredes, en colaboración con Ignacio García Pedrosa

fotografías Nacho Rubiera

materiales empleados tejas

visitar su web

ca+ / Teatro en la Hoz del Huécar / Cuenca, Cuenca

En una visita organizada (sería la primavera de 1990) a la obra recién finalizada del Auditorio de Madrid, José María García de Paredes nos confesó una de las cosas de las que estaba más orgulloso del edificio: justo unos días antes pudo exponerles a unos arquitectos suecos, también de visita. Se habían quedado impresionados cuando les dio cifras del coste de ejecución por metro cuadrado. Casi era presupuesto de obra de vivienda protegida. La austeridad estaba en los materiales de fachada, en la estructura espacial y en la resistente, pero en lo funcional, todo era un lujo. La sala es una de las mejores en Madrid desde el punto de vista acústico. García de Paredes nos contaba que ahí debe estar la virtud del arquitecto, y eso es algo que los de esa generación conocieran bien: la crisis podrá ser económica, pero no de ideas, o de responsabilidad funcional.
En este auditorio en Cuenca, obra casi contemporánea, se decide acometer una operación similar. Un sitio con un entorno determinante, el vacío de una antigua cantera frente a las “Casas Colgadas”, junto al lecho del río Huécar, al pie del Monasterio de San Pablo; García de Paredes e Ignacio García Pedrosa, incrustran con habilidad una pieza que va a ser vista desde el otro lado del Huécar, desde las terrazas colgadas de la fachada del casco antiguo elevado de Cuenca. La decisión de solucionar las cubiertas inclinadas, con una teja plana-plana (en esa época no era una geometría tan habitual, luego se ha ido extendiendo por una cada vez más numerosa demanda de los arquitectos) se fundamenta en la respuesta sencilla y escueta que debe dar solución al volumen y la estructura de la sala principal. También una cierta actitud de reconocimiento a materiales e inclinación de cubiertas de edificios históricos próximos. Los 800 espectadores que acoge esta sala pueden disfrutar del Teatro como espacio escénico pero también con un uso musical. Cuando se utiliza como sala de conciertos, la embocadura de madera que da continuidad a la caja acústica, y la disposición de las tribunas laterales están proyectadas para facilitar la máxima cercanía del oyente a la orquesta, algo que también ocurre en el Auditorio madrileño. Enrique Sanz

ca+ ca+ ca+ ca+
comparte esto
Share on FacebookShare on LinkedInTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someone

otras obras con la misma tipología y material

de la búsqueda resultan 3 pág.

Siguiente
 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR